lunes, 14 de agosto de 2017

JOHN PILGER: "SI VENEZUELA CAE, LA HUMANIDAD CAE"

TeleSur, 13/08/2017

En entrevista para teleSUR, Noam Chomsky y John Pilger definieron el trato del Gobierno estadounidense hacia Venezuela como "irrespetuoso".



En entrevista exclusiva para teleSUR, los intelectuales progresistas Noam Chomksy y John Pilger califican el trato del presidente Donald Trump, hacia Venezuela como "irresponsable", pero "típico" según el comportamiento de los anteriores presidentes de EE.UU.

El lingüista e intelectual Noam Chomsky definió las pasadas declaraciones de Trump como "chocantes y peligrosas". Agregó que vale la pena recordar que problablemente -siguiendo su práctica habitual- estaba hablándole a su base (de votos) y tratando de asegurarse de permanecer en el centro de atención, no preocupándose mucho de las consecuencias en el mundo real, (excepto en su bolsillo e imagen).   

"La mejor esperanza es que algunos de los generales a su alrededor, que presumiblemente entiendan las consecuencias, logren controlarlo", dijo. 

Por su parte, el periodista John Pilger comentó que la sugerencia de Trump de un curso de acción agresiva coincide con la historia de EE.UU. en el siglo pasado. "La amenaza de una invasión militar a Venezuela por Donald Trump es típica de las amenazas estadounidenses al mundo en los últimos 70 años", afirmó.

"Estados Unidos ya ha invadido Venezuela con grupos subversivos como la NED, que respaldan a una denominada 'oposición', que busca derrocar por la fuerza a un gobierno electo: un alto crimen bajo el derecho internacional", añadió Pilger.

"Es improbable que EE.UU invada Venezuela. Washington solo invade países indefensos, y Venezuela no está indefensa. Pero al menos, el mundo decente debe apoyar a Venezuela, ahora sometida a una propaganda virulenta que es la guerra a través lo medios de comunicación. Si Venezuela cae, la humanidad cae", declaró el periodista. 

GOLPE DE CARMENA A LA CORRUPCIÓN PERIODÍSTICA

Miguel Álvarez-Peralta
InfoLibre, 13/08/2017



Hay logros democráticos que pasan sorprendentemente desapercibidos, para la enorme trascendencia que tienen. Como todo el mundo sabe, uno de los problemas fundamentales de este país es la corrupción estructural, la sensación de impotencia ante la misma y a la vez el miedo ante propuestas políticas de ruptura con lo viejo. Miedo fomentado desde algunos medios que forman parte de esa trama de corrupción. El mecanismo más directo para comprar medios es asignarles publicidad institucional desde ayuntamientos, consejerías, ministerios, etc. Campañas como las de tráfico, de vacunación o anti-tabaco, por ejemplo, pagadas con dinero público. Pero el Ayuntamiento de Madrid acaba de dar un paso histórico en este terreno.

Hace muy poco confirmábamos como durante años, bajo los mandatos de Ana Botella y Gallardón, el Ayuntamiento inyectaba millones de euros a medios afines, vulnerando cualquier criterio de proporcionalidad. Manipulaban así la esfera mediática madrileña. También hemos sabido que Aguirre e Ignacio González desviaron más de 55 millones para beneficiar al periodismo amigo, por ejemplo con publicidad de Metro de Madrid en La Razón e Intereconomía. También Cospedal bendijo con fondos públicos a los medios de la Iglesia, igual que Rita Barberá, quien además de dopar medios afines en Valencia, pagó un plus con dinero público a la agencia que llevaba su campaña. El propio gobierno de Rajoy gastó 37,5 millones privilegiando a las redacciones de Marhuenda, Alfonso Rojo, Jiménez Losantos, ABC o El Confidencial. No es el mercado quien las mantiene, es el estado. Pese al dictamen del Consejo de Transparencia, que califica esta información de “interés público”, por encima del interés comercial, no se han publicado las cantidades exactas. De hecho, ocho ministerios han pleiteado ante la Audiencia Nacional para que se mantenga en secreto.

Hemos llegado a ver casos especialmente bochornosos, en que los fondos iban a parar directamente a manos del partido, a sospechosos medios-fantasma, o a blogs de muy dudoso valor periodístico. No sólo el PP ha caído en la tentación, también la Junta de Andalucía favoreció a El País, o la Generalitat a los grupos Zeta y Godó.

Hablamos en total de muchos cientos de millones inyectados al sistema informativo a dedo y de forma opaca, adulterando el mercado. Un método de corrupción que le hace a uno añorar las ventajas de un liberalismo honesto, de una libre competencia real, sin trampas, donde la audiencia decida qué medios progresan o se hunden. Tan generalizado ha sido el truco, que el Tribunal de Cuentas ha denunciado la falta de transparencia con que se contratan estas campañas, e incluso informes europeos recogen el subdesarrollo del sistema de medios español en cuanto a dependencia política y falta de control. Los sindicatos de periodistas llevan años denunciándolo.

En más de una ocasión, esta cuestión ha llegado a los altos tribunales. En una reciente sanción ejemplar, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León condenó a la Diputación de León a indemnizar al portal ileon.com tras marginarlo sistemáticamente de los “repartos arbitrarios e ilegales que los responsables políticos y gabinetes de prensa han realizado de la publicidad institucional”, dice la sentencia. Para el medio, se trata de “un gran precedente que consolida un escenario que impida el uso de dinero público para forzar líneas editoriales”. Otro juez solicitó al Supremo que investigara los indicios de delito del Gobierno de Melilla “por firmar durante años convenios de publicidad a dedo, premiando a los medios dóciles y castigando a los díscolos”. Pero el Supremo archivó la investigación excusándose en una “laguna en la regulación” para estos contratos, que tienen perfil de convenio, de contrato y de subvención pública al mismo tiempo.

La Ley de Publicidad Institucional establece que el reparto debe hacerse con “criterios objetivos” que garanticen la mejor difusión, ajustándose a “principios de eficiencia, austeridad y transparencia”. Su artículo 14 exige: "el Gobierno elaborará un informe anual de publicidad en el que se incluirán las campañas, su importe, los adjudicatarios de contrato y los planes de medios correspondientes. Este será remitido al Parlamento y puesto a disposición de todas las organizaciones profesionales". En su texto original, obligaba además a elaborar pliegos de cláusulas generales "dando audiencia preceptiva a las asociaciones de los sectores afectados", pero el PP eliminó esta obligación en diciembre de 2014, justo antes del bienio electoral. El cumplimiento de esta ley estatal es exigible también en administraciones autonómicas o municipales. Además, existen leyes autonómicas en Cataluña, Valencia, Aragón, Andalucía, Asturias, Canarias, Castilla y León, País Vasco, Baleares y Extremadura y La Rioja, y se está debatiendo otra en Madrid. Pero como demuestra la ley estatal, no basta con regular: es necesaria la presión social y periodística para lograr que se cumplan.

Ante esta situación, el gesto del Ayuntamiento de Madrid al publicar abiertamente por primera vez el criterio seguido y la cantidad invertida en cada medio, tiene especial trascendencia. Siendo la capital, levanta un precedente, se convierte en referencia obligada. Es por tanto un duro golpe a la corrupción periodística. Rita Maestre ha explicado que el Ayuntamiento "ha acabado con el reparto a dedo", invirtiendo en función de los datos de audiencia proporcionados por Comscore y AIMC. El análisis publicado por eldiario.es recoge déficit de proporcionalidad entre distintos medios, si bien es cierto que no hay obligación de seguir el principio de proporcionalidad, sino los de austeridad, objetividad, transparencia y eficiencia, y el reparto que más beneficie a los objetivos de cada campaña. Por ejemplo, campañas destinadas a mujeres o a niños, se asignaran a los medios con audiencia más femenina o infantil. Hay campañas para conductores, público gay, adolescentes, en paro, etc. por lo que el asunto puede llegar a complicarse. Lo principal es que haya transparencia.

Aunque el reparto parezca mejorable, difícilmente se puede tachar de partidista como ocurría (antes incluso de lo contrario). Llama la atención, por ejemplo, la ausencia de infoLibre entre los receptores de fondos. Este diario lideró la investigación que llevó a dimitir al fiscal Moix, entre otros trofeos periodísticos. En todo caso, debatir sobre la ejecución de un reparto conocido es muy diferente a descubrir años después el carácter partidista de un reparto opaco. El salto es abismal, y no podemos dejar de celebrar el ejemplo dado por el Ayuntamiento de Madrid. Sin duda, la misma transparencia debe exigirse en todos los municipios de España. Veremos cómo algunos medios de inexplicable éxito comienzan a desinflarse. El efecto bola de nieve supondrá un excelente revulsivo para la opinión pública, que se ajustará más al país real y menos al oficial.

11 TESIS SOBRE VENEZUELA Y UNA CONCLUSIÓN ESCARMENTADA

Juan Carlos Monedero
Blogs Público, 11/08/2017
“Y se empeñaba en repetir lo mismo: “Esto no es como en una guerra… En una batalla tienes el enemigo delante… Aquí, el peligro no tiene rostro ni horario”. Se negaba a tomar somníferos o calmantes: “No quiero que me agarren dormido o amodorrado. Si vienen por mí, me defenderé, gritaré, tiraré los muebles por la ventana… Armaré un escándalo…” 
Alejo Carpentier, La consagración de la primavera


1. Es indudable que Nicolás Maduro no es Allende. Tampoco es Chávez. Pero los que dieron el golpe contra Allende y contra Chávez son, y eso también es indudable, los mismos que ahora están buscando un golpe en Venezuela.

2. Los enemigos de tus enemigos no son tus amigos. Puede no gustarte Maduro sin que eso implique olvidar que ningún demócrata puede ponerse al lado de los golpistas que inventaron los escuadrones de la muerte, los vuelos de la muerte, el paramilitarismo, el asesinato de la cultura, la operación Cóndor, las masacres de campesinos e indígenas, el robo de los recursos públicos. Es comprensible que haya gente que no quiera ponerse del lado de Maduro, pero conviene pensar que en el lado que apoya a los golpistas están, en Europa, los políticos corruptos, los periodistas mercenarios, los nostálgicos del franquismo, los empresarios sin escrúpulos, los vendedores de armas, los que defienden los ajustes económicos, los que celebran el neoliberalismo. No todos los que critican a Maduro defienden esas posiciones políticas. Conozco gente honesta que no soporta lo que está pasando ahora mismo en Venezuela. Pero es evidente que del lado de los que están buscando un golpe militar en ese país están los que siempre apoyaron los golpes militares en América Latina o los que priman sus negocios por encima del respeto a la democracia. Los medios de comunicación que están preparando la guerra civil en Venezuela son los mismos conglomerados mediáticos que vendieron que en Irak había armas de destrucción masiva, que nos venden que hay que rescatar a los bancos con dinero público o que defienden que la orgía de los millonarios y los corruptos hay que pagarla entre todos con recortes y privatizaciones. Saber que se comparte trinchera con semejante gente debiera llamar a la reflexión. La violencia siempre debe ser la línea roja que no debe traspasarse. No tiene sentido que el odio a Maduro ponga a nadie decente al lado de los enemigos de los pueblos.

3. Maduro heredó un papel muy difícil -gestionar Venezuela en un momento de caída de los precios del petróleo y de regreso de Estados Unidos a Latinoamérica después de la terrible aventura en Oriente Medio- y una misión imposible -sustituir a Chávez-. La muerte de Chávez privó a Venezuela y a América Latina de un líder capaz de poner en marcha políticas que han sacado de la pobreza a 70 millones de personas en el continente. Chávez entendió que la democracia en un solo país era imposible y puso sus recursos, en un momento de bonanza gracias a la recuperación de la OPEP, para que se iniciara la etapa más luminosa de las últimas décadas en el continente: Lula en Brasil, Correa en Ecuador, Morales en Bolivia, Kirchner en Argentina, Lugo en Paraguay, Mujica en Uruguay, Funes en El Salvador, Petro en Bogotá e incluso Bachelet en Chile referenciaban esa nueva etapa. La educación y la salud llegaron a los sectores populares, se completó la alfabetización, se construyeron viviendas públicas, nuevas infraestructuras, transportes públicos (después de la privatización de los mismos o la venta y cierre de los trenes), se frenó la dependencia del FMI, se debilitó el lazo con los Estados Unidos creándose la UNASUR y la CELAC. También hay sombras, principalmente vinculadas a la debilidad estatal y a la corrupción. Pero haría falta un siglo para que los casos de corrupción en los gobiernos progresistas de América Latina sumen, por citar sólo un asunto, el coste de la corrupción que significa el rescate bancario. La propaganda de los dueños de la propaganda terminan logrando que el oprimido ame al opresor. Nunca desde la demonización de Fidel Castro fue ningún líder latinoamericano tan vilipendiado como Chávez. Para repartir entre los pobres, hubo que decirle a los ricos, de América y también de Europa, que tenían que ganar un poco menos. Nunca lo toleraron, lo que puede entenderse, especialmente en España, donde, en mitad de la crisis, responsables económicos y políticos del Partido Popular robaban a manos llenas al tiempo que decían a la gente que tenía que apretarse el cinturón ¿Iba Chávez ese “gorila” a frenarles sus negocios? Desde que ganó las primeras elecciones en 1998, Chávez tuvo que enfrentarse a numerosos intentos de derribarlo. Por supuesto, con la inestimable ayuda de la derecha española, primero con Aznar, luego con Rajoy, y la ya conocida participación de Felipe González como lobbista de grandes capitales. (Es curioso que el mismo Aznar que hizo negocios con Venezuela y con Libia luego se convirtió en ejecutor cuando se lo ordenaron. Gadafi incluso le regaló a Aznar un caballo. Pablo Casado fue el asistente de Aznar en esa operación. Luego, cosas de la derecha, celebraron su asesinato).

4. Chávez no legó a Maduro los equilibrios nacionales y regionales que construyó, que eran políticos, económicos y territoriales. Eran una construcción personal en un país que salía de tasas de pobreza del 60% de la población cuando llegó Chávez al gobierno. Hay cambios que necesitan una generación. Ahí es donde la oposición pretende estrangular a Maduro, con problemas mal resueltos como las importaciones, los dólares preferenciales o las dificultades para frenar la corrupción que desembocan en desabastecimiento. Sin embargo, Maduro supo reeditar el acuerdo “cívico-militar” que tanto molesta a los amigos del golpismo. Algo evidente, pues Estados Unidos siempre ha dado los golpes buscando apoyos en militares autóctonos mercenarios o desertores. El ejército en América Latina solo se entiende en relación con Estados Unidos. Les han formado, sea en tácticas de tortura o en “lucha contrainsurgente”, sea en el uso de las armas que les venden o en el respeto debido a los intereses norteamericanos. En Venezuela, los mismos que formaron a los asesinos de la Escuela Mecánica de la Armada argentina o que sostuvieron al asesino Pinochet lo tienen complicado (el asalto por parte de mercenarios vestidos de militares a un cuartel en Carabobo buscaba construir la sensación de fisuras en el ejército, algo que a día de hoy no parece que exista). Igual que ha comprado militares, Estados Unidos siempre ha comprado jueces, periodistas, profesores, diputados, senadores, presidentes, sicarios y a quien hiciera falta para mantener a América como su “patio trasero”. El cártel mediático internacional siempre le ha cubierto las espaldas. Es la existencia de Estados Unidos como imperio lo que ha construido el ejército venezolano. Los nuevos oficiales se han formado en el discurso democrático soberano y antiimperialista. Son mayoría. Hay también una oficialidad -la mayoría ya jubilándose- que se formó en la vieja escuela y sus razones para defender la Constitución venezolana serán más particulares. Las deficiencias del Estado venezolano afectan también al ejército, aún más en zonas problemáticas como las fronteras. Pero los cuarteles en Venezuela están con el Presidente constitucional. Y por eso es aún más patético escuchar al demócrata Felipe González pedir a los militares venezolanos que den un golpe contra el gobierno de Nicolás Maduro.

5. A esas dificultades de heredar los equilibrios estatales y los acuerdos en la región (la amistad de Chávez con los Kirchner, con Lula, con Evo, con Correa, con Lugo), hay que añadir que la pugna de Arabia Saudí con el fracking y con Rusia, hundió los precios del petróleo, principal riqueza de Venezuela. Esta inesperada caída del precio del petróleo colocó al gobierno de Maduro en una situación complicada (es el problema de los “monocultivos”. Basta para entenderlo pensar qué ocurriría en España si se hundiera un 80% el turismo por causas ajenas a ningún gobierno. ¿Sacaría Rajoy siete u ocho millones de votos en una situación así?). Maduro ha tenido que reconstruir los equilibrios de poder en un momento de crisis económica brutal.

6. La oposición en Venezuela lleva intentando dar un golpe de Estado desde el mismo día que ganó Chávez. Venezuela fue el mascarón de proa del cambio continental. Acabar con Venezuela es abrir la espita para que ocurra lo mismo en los sitios donde aún no ha regresado el neoliberalismo. A las oligarquías les molestan los símbolos que debilitan sus puntos de vista. Pasó con la II República en 1936, pasó en Chile con Allende en 1973. Acabar con la Venezuela chavista es regresar a la hegemonía neoliberal e, incluso, a las tentaciones dictatoriales de los años setenta.

7. Venezuela tiene además las reservas de petróleo más grandes del mundo, agua, biodiversidad, el Amazonas, oro, coltán -quizá la reserva más grande del mundo de coltán-. Los mismos que han llevado la destrucción a Siria, a Irak o a Libia para robarles el petróleo, quieren hacer lo mismo en Venezuela. Necesitan ganarse previamente a la opinión pública para que el robo no sea tan evidente. Necesitan reproducir en Venezuela la misma estrategia que construyeron cuando hablaban de armas de destrucción masiva en Irak. ¿O no se creyó mucha gente honesta que había armas de destrucción masiva en Irak? Hoy, aquel país antaño próspero es una ruina. Quien se creyó aquellas mentiras del PP, que mire cómo está hoy Mosul. Enhorabuena a los ingenuos. Las mentiras siguen todos los días. La oposición puso una bomba al paso de policías en Caracas y todos los medios impresos publicaron la foto como si la responsabilidad fuera de Maduro. Un helicóptero robado lanzó granadas contra el Tribunal Supremo y los medios lo silencias. Son actos terroristas. De esos que abren portadas y los telediarios. Salvo cuando suceden en Venezuela. Un referéndum ilegal en Venezuela “presiona al régimen hasta el límite”. Un referéndum ilegal en Catalunya es un acto cercano al delito de sedición.

8. El cártel mediático internacional ha encontrado un filón. Se trata de una reedición del miedo ante la Rusia comunista, la Cuba dictatorial o el terrorismo internacional (nunca dirán que el ISIS es una construcción occidental financiada con capital norteamericano principalmente). Venezuela se ha convertido en el nuevo demonio. Así se les permite acusar de “chavistas” a los adversarios y les evita hablar de la corrupción, del vaciamiento de las pensiones, de la privatización de los hospitales, las escuelas y las universidades o de los rescates bancarios. Mélenchon, Corbyn, Sanders, Podemos o cualquier fuerza de cambio en América Latina son descalificados con la acusación de chavistas, ahora que acusar de comunistas o de etarras tiene poco recorrido. El periodismo mercenario lleva años con esa estrategia. Nadie nunca ha explicado qué política genuinamente bolivariana va en los programas de los partidos de cambio. Pero da lo mismo. Lo importante es difamar.Y gente de buena voluntad termina creyendo que hay armas de destrucción masiva o que Venezuela es una dictadura donde, curiosamente, todos los días la oposición se manifiesta (incluso atacando instalaciones militares), donde los medios critican libremente a Maduro (no como en Arabia Saudí, Marruecos o Estados Unidos) o donde la oposición gobierna en alcaldías y regiones. Es la misma táctica que construyó durante la guerra fría el “peligro comunista”. Por eso en España, con Venezuela, tenemos una nueva Comunidad Autónoma de la que solamente falta que nos digan al final de los telediario el tiempo que va a hacer en Caracas ese día. De cada cien veces que se dice “Venezuela”, noventa y cinco sólo buscan distraer, ocultar o mentir.

9. Venezuela tiene un problema histórico que no ha resuelto. Al carecer de minas durante la colonia, no fue un Virreinato, sino una simple capitanía general. El siglo XIX fue una guerra civil permanente, y en el siglo XX, cuando se empezó a construir el Estado, ya tenían petróleo. El Estado venezolano siempre ha sido rentista, carente de eficacia, agujereado por la corrupción y rehén de las necesidades económicas de los Estados Unidos acordadas con las oligarquías locales. El choque entre la Asamblea y la jefatura del Estado actual debiera haberse zanjado jurídicamente. Señales de la ineficiencia vienen siendo evidentes desde hace tiempo. El rentismo venezolano no se ha superado. Venezuela redistribuyó la renta del petróleo entre los más humildes, pero no ha superado esa cultura política rentista ni ha mejorado el funcionamiento de su estado. Pero no nos engañemos. Brasil tiene una estructura jurídica más consolidada y el Parlamento y algunos jueces han dado un golpe de Estado contra Dilma Roussef. Donald Trump puede cambiar a la Fiscal General y no pasa nada, pero si lo hace Maduro, Jefe del Estado igualmente elegido en unas elecciones, se le acusa de dictador. Una parte de las críticas a Maduro son tramposas porque olvidan que Venezuela es un sistema presidencialista. Es por eso que la Constitución permite al Presidente convocar una Asamblea Constituyente. Gustará más o menos, pero el artículo 348 de la Constitución vigente de Venezuela faculta al Presidente en esa tarea, igual que en España el Presidente del Gobierno puede disolver el Parlamento.

10. Zapatero y otros ex Presidentes, el Papa, Naciones Unidas vienen pidiendo a ambas partes en Venezuela que dialoguen. La oposición reunió en torno a siete millones de votos (si bien es más complicado que puedan llegar a ese acuerdo en torno a un candidato o candidata a la Presidencia del país). Maduro, en un contexto regional muy complicado, con fuertes estrecheces económicas que afectan a la compra de insumos básicos, incluidas medicinas, ha juntado ocho millones de votos (aunque sean siete, según las declaraciones tan sospechosas del Presidente de Smarmatic, que acaba de firmar un contrato millonario en Colombia). Venezuela está claramente dividida. La oposición, como otras veces, ha optado por la violencia y luego no entiende que Maduro sume tantos millones de apoyos. Si en España un grupo quemase centros de salud, quemase escuelas, disparara contra el Tribunal Supremo, asaltara cuarteles, contratara a marginales para sembrar el terror, impidiese con formas de lucha callejera el tránsito e, incluso, quemase vivas a personas por pensar diferente ¿alguien se extrañaría que la ciudadanía votase en la dirección contraria a esos locos?

11. Fracasada la vía violenta, a la oposición venezolana le quedan dos posibilidades: seguir con la vía insurreccional, alentada por el Partido  Popular, Donald Trump y la extrema derecha internacional, o intentar ganar en las urnas. Estados Unidos sigue presionando (en declaraciones a un semanario uruguayo, el Presidente Tabaré dijo que votó para expulsar ilegalmente a Venezuela del Mercosur por miedo a las represalias de los países grandes). 57 países de Naciones Unidas han exigido que se respete la soberanía de Venezuela. Como Estados Unidos no logra mayoría para forzar a Venezuela, insiste en inventar espacios (como la Declaración de Lima, sin ninguna fuerza jurídica porque no han conseguido mayoría en la OEA). La derecha mundial quiere acabar con Venezuela, aunque eso le cueste sangre y fuego a la población venezolana. Por eso algunos opositores, como Henry Ramos-Allup, han llamado al fin de la violencia. Venezuela tiene en el horizonte elecciones municipales y regionales. Es el escenario donde la oposición debiera demostrar esa mayoría que reclaman. Venezuela tiene que convocar esas elecciones y es una oportunidad excelente para medir electoralmente las fuerzas. Porque, de lo contrario, el choque que estamos viendo se enquistará y se convertirá en una gangrena terrible. ¿A quién le interesa una guerra civil en Venezuela? No nos engañemos. Ni al PP ni a Trump le interesan los derechos humanos. Si así fuera romperían con Arabia Saudí, que va a decapitar a quince jóvenes por manifestarse durante la Primavera Árabe, o dan latigazos a las mujeres que conducen; o con Colombia, donde van 150 asesinados por los paramilitares en los últimos meses; o en México, donde se asesina cada mes a algún periodista y aparecen fosas comunes con decenas de cadáveres. Penas de 75 años están pidiendo en Estados Unidos contra manifestantes contra las políticas de Trump. Venezuela se ha convertido en España en la 18 Comunidad Autónoma sólo porque el Presidente Rajoy ha tenido que comparecer como testigo por la corrupción en su partido. Es más airoso hablar de Venezuela que de la corrupción de los 800 cargos del PP imputados. Hay ingenuos que les creen. ¿Qué dirán ahora que el grueso de la oposición ha aceptado participar en las elecciones regionales? El pacto entre el PSOE y Podemos en Castilla-La Mancha ha sido presentado por la derecha manchega como el comienzo de la venezonalización de España. Cuánta caradura y cuánta estupidez. Hay gente que les cree. Mientras, el PP guarda silencio ante, por ejemplo, las persecuciones que la dictadura monárquica marroquí hace en España de los disidentes políticos, o encarcela por orden del dictador Erdogan a un periodista crítico con la dictadura turca. ¿Nos va a decir alguien que a estos gobiernos les interesan los derechos humanos?

Conclusión: no hace falta comulgar, ni mucho menos, con Maduro y su manera de hacer las cosas, para no aceptar el golpe de estado que se quiere construir en Venezuela. Estamos hablando de no volver a cometer los mismos errores creyéndonos las mentiras que construyen los medios. Venezuela tiene que solventar sus problemas dialogando. Y es evidente que tiene problemas. Pero dos mitades enfrentadas no van a ningún lado monologando. Aunque a una parte le apoyen los países más poderosos del ámbito neoliberal. Ni el PP ni la derecha quieren diálogo. Quieren que Maduro se entregue. ¿Y cree alguien que los ocho millones de votantes de la Asamblea Constituyente se iban a quedar de brazos cruzados? El nuevo gobierno les reprimiría e, incluso, les asesinaría. Los medios dirían que la democracia venezolana se estaría defendiendo de los enemigos de la democracia. Y volvería a haber gente ingénua que les creería. Desde el resto del mundo, en nombre de la democracia, bastan dos cosas: exigir y alentar el diálogo en Venezuela, y  entender que sería bueno no permitir ni al PP ni a las derechas internacionales, empezando por Donald Trump, reeditar una de sus miserias más horribles que consiste en sembrar dolor en otros sitios para ocultar el dolor que construyen en nuestros propios países.

martes, 8 de agosto de 2017

DE VENEZUELA NO SE INFORMA, SE OPINA


No es un periodista, es un sicario.

“El gobierno de Venezuela ha dado un paso más en su deriva autoritaria y la nueva y polémica asamblea de dudosa legitimidad ha destituido por unanimidad a Luisa Ortega como Fiscal General del Estado”. No es una declaración de un opositor venezolano, sino el mensaje en titular que el enviado especial de Televisión Española Marcos López nos ofrece en el TD2 del sábado 5 de agosto cuando se le pregunta por la situación en la que se encuentra el país. En su crónica insiste marcando su opinión personal de que la asamblea constituyente es de “dudosa legalidad”, incluso a costa de olvidar la información del día como es el caso de la suspensión política de Venezuela en Mercosur.

Día tras días las crónicas de Televisión Española desde Venezuela destacan por la subjetividad y la falta de profesionalidad rayando la ética periodística más elemental. Hace pocos días otra de las enviadas especiales de Televisión Española a Venezuela, Nuria Ramos como corresponsal en Bogotá, grabó una entradilla que fue emitida a pesar de que tras ella destacaba un cartel de fondo con la frase “no + dictadura”, sujetado especialmente por alguien y con un plano perfectamente medido para que no quedara duda del mensaje, mientras la enviada especial explicaba la posición del gobierno sobre el nombramiento de nuevos miembros del supremo.

No son prácticas aisladas sino sistemáticas. Lejos de informar con objetividad sobre Venezuela, un país que está atravesando una situación compleja y tremendamente delicada, con numerosos actores nacionales e internacionales que tienen fuertes intereses económicos y estratégicos en ambos lados del conflicto dispuestos a influir a los medios de comunicación a toda costa, Televisión Española no está cumpliendo con el papel que tiene encomendado de ofrecer una información veraz y objetiva. Errores de desconocimiento del dossier, manipulaciones burdas y falta de profesionalidad se han convertido en algo cotidiano en la información sobre Venezuela, prácticas que nos están convirtiendo sistemáticamente en portavoces sin criterio de la oposición venezolana, sin guardar siquiera las formas.

Ya es tiempo de que en nuestra RTV Pública prime el rigor profesional y no las afinidades ideológicas. Es imprescindible un cambio en RTVE de inmediato.

EXTREMA DERECHA VENEZOLANA SE DESENMASCARA: DIPUTADO RECONOCE QUE BUSCAN UNA INVASIÓN

José Marulanda
Pacífico Noticias, 07/07/2017


El diputado del partido de derecha Primero Justicia, Juan Requesens, reconoció en un foro en Miami, Estados Unidos, que el objetivo de la oposición es el de promover una intervención extranjera en Venezuela.

Luego, este dirigente de la derecha venezolana reconoció que solo buscan sacar del cargo al presidente Nicolás Maduro.

El diputado también reveló que la oposición venezolana se encuentra en proceso de discusión sobre un plan denominado “hora cero”, impulsado por los sectores de derecha del país que solo buscan paralizar por completo el país.

sábado, 5 de agosto de 2017

LAS MANIOBRAS DE 'EL PAÍS' CONTRA EL CAMBIO POLÍTICO

Agustín Moreno
Cuatro Poder, 03/08/2017



«El que fue un periódico progresista importante a comienzos de la democracia, ha pasado a ser un medio más de desinformación masiva con una deriva reaccionaria».

«El País desde hace mucho tiempo apoya sin fisuras lo establecido, aunque sea esta democracia de baja calidad, y arremete contra todo lo que intente mejorarla».

«La rabiosa campaña contra Podemos y Pablo Iglesias, y el intento de dividir a sus dirigentes, ha sido una sección fija en sus páginas».

La encuesta de Metroscopia hablaba de cinco temas (estimación de resultados, evaluación de líderes, gestión del gobierno…) y El País pone la lupa en un dato secundario de uno de ellos (coaliciones preferidas) para titular en primera página: “Los votantes socialistas prefieren una alianza con Ciudadanos”. No importa que la coalición preferida por la mayoría del electorado sea la de PSOE y Unidos Podemos con el 31% (PSOE-Ciudadanos solo tendría un 20% de apoyo). Insisten en retorcer los resultados a cuatro columnas en el interior: “Los votantes del PSOE prefieren la alianza con Rivera a la de Iglesias”. Una burda manipulación que refleja la conversión de un medio de información en un sujeto activo en la pelea política en España.

El que fue un periódico progresista importante a comienzos de la democracia, ha pasado a ser un medio más de desinformación masiva con una deriva reaccionaria. Porque una cosa es informar y otra determinar la política de la gente que no se interesa (o se interesa poco) por la política. Nunca ha tenido dudas en las grandes cuestiones: defensa del régimen del 78, apologista de la Monarquía, alineado con los intereses del sector financiero, apoyo a las políticas neoliberales y el artículo 135 de la Constitución, a la investidura de Rajoy, etc. Y por supuesto, siempre se ha regido por sus propios intereses económicos, aquí o en Venezuela. Ahora van desapareciendo las últimas máscaras, pero el tema viene de lejos y recordar ayuda a entender lo que pasa.

Hace más de veinte años estaba en juego el modelo sindical en España. En UGT se había producido un gran cambio, aprovechando la crisis de PSV, para acabar con Nicolás Redondo y su equipo, que venía combatiendo junto a CCOO las medidas antisociales de los gobiernos de Felipe González. Faltaba intervenir en CCOO, dividida por la mitad, para embridar al movimiento sindical. Junto al Gobierno, estuvo El País entre las fuerzas que participaron en ello. Cuando el resultado era incierto, su apoyo al sector oficial, fue descarado, frente al silencio y las editoriales despiadadas a los críticos. El resultado es conocido y las consecuencias también: de hacerle cuatro huelgas generales a Felipe González, se pasó a firmar una decena de acuerdos con José María Aznar. Sé de lo que hablo. Lo viví con las compañeras y compañeros del Sector Crítico de CCOO Quitar a Camacho de la presidencia del sindicato que había fundado y laminar a los críticos, tuvo el aplauso del El País y el silencio de muchos. Los trabajadores y el sindicalismo de clase todavía siguen pagando aquella derechización y retroceso en democracia.

Dominado ese frente, se trataba de seguir consolidando un sistema bipartidista de alternancia política al estilo de la primera Restauración borbónica del siglo XIX. Pero el modelo se fue a pique con la crisis económica, el movimiento de indignación del 15-M y el agotamiento del régimen. Su incapacidad de profundizar la democracia, de dar soluciones a los problemas sociales y a la cuestión de Cataluña, no ha hecho más que agravar la crisis en medio de una ciénaga de corrupción.

Con perspectiva vemos que El País desde hace mucho tiempo apoya sin fisuras lo establecido, aunque sea esta democracia de baja calidad, y arremete contra todo lo que intente mejorarla. Fueron tremendos los ataques a Izquierda Unida y a Julio Anguita. Apostó, en línea con Felipe González, por el gobierno de concentración PP-PSOE. Luego apoyaron a Ciudadanos, en esa cuidada operación de las élites para recuperar los votos perdidos por el PP por los recortes y la corrupción, y que permitieran seguir gobernando a Rajoy con las mismas políticas. La rabiosa campaña contra Podemos y Pablo Iglesias, y el intento de dividir a sus dirigentes, ha sido una sección fija en sus páginas.

La penúltima etapa fue el acoso y derribo de Pedro Sánchez cuando estuvo en peligro la investidura de Rajoy y existía la posibilidad de que el PSOE alcanzase acuerdos con Unidos Podemos. Numerosos editoriales, como aquel que calificaba de “insensato sin escrúpulos” al secretario general, fueron munición para defenestrarle. La victoria de Sánchez contra todo pronóstico en las primarias, es la derrota de Susana Díaz, Felipe González, Rubalcaba, pero también de El País.

Pero vuelve a la carga intentando influir de forma descarada, utilizando para ello las encuestas. Al poco de ganar Sánchez se descolgó con el siguiente titular: “El PSOE se atasca tras las primeras decisiones de Pedro Sánchez”, achacando a su acercamiento a Podemos y al cambio de posición sobre el CETA un supuesto frenazo en su tendencia al alza. El mensaje era que retrocedería electoralmente si se alejaba del centro.

Cuando se constata en diferentes encuestas que el PSOE mejora su intención de voto, El País sigue intentando marcarle la hoja de ruta. Lo último, la maniobra que se citaba al principio. Como el bipartidismo hace necesarias las alianzas para gobernar y la gran coalición PP-PSOE no tiene adeptos, su apuesta es el “gran centro”, el que funciona entre Díaz y Ciudadanos en Andalucía. Se trata de que el PSOE no tenga la menor tentación de girar a la izquierda, a la pura socialdemocracia, y de pactar con Unidos Podemos para formar un gobierno decente, de cambio y progreso. Tras las primarias ganadas por Sánchez, El País tiene poco margen para volver al acoso contra él, pero no hay que descartarlo en el futuro si intenta ser autónomo respecto a los poderes económicos y mediáticos.

La mala gestión y la pérdida de credibilidad han provocado una situación de crisis en el grupo y desafecciones de profesionales y lectores del periódico. Prisa ha registrado pérdidas de 67,9 millones en 2016 y su deuda bancaria total es de 1.486 millones de euros. Según la OJD, en septiembre de 2016 había perdido el 34% de sus suscriptores y el 20% de difusión en un solo año. Sí, muchos nos hemos desenganchado de él después de décadas de consumo. Aunque no ha sido fácil. De alguna manera pasa lo mismo que con el tabaco, que genera dependencia a pesar de su evidente toxicidad.

Es una pena que un periódico que ha sido brillante y que aún cuenta con buenos profesionales, lo arruine el giro a la derecha realizado por su dirección a su línea editorial, y sus intrigas en favor del establishment. Pero el problema de fondo va más allá: la inexistencia de una prensa independiente al servicio del derecho a la información. Hoy este derecho se garantiza más en algunos medios alternativos digitales que por los grandes grupos mediáticos de antaño, convertidos en tigres de papel. Al igual que se puede decir que Ciudadanos ha venido a la escena política para impedir el cambio, El País lleva mucho tiempo tratando de evitarlo.

OPOSITORES VENEZOLANOS AGREDEN A UN ARTISTA EN SANTIAGO DE COMPOSTELA

Boro LH
Kaos en la red, 04/08/2017

Kike Hernando, artista que realiza funciones de clown en el casco viejo de Santiago, tuvo un fuerte encontronazo el pasado domingo con manifestantes contra la Constituyente


En los últimos meses hemos asistido en varias ocasiones a la escalada violenta de las protestas de la oposición venezolana en el estado español. Así, los manifestantes han protagonizado incidentes en Madrid, en Bilbao, en Barcelona, concentrándose frente a actos públicos o manifestaciones de apoyo a la Revolución Bolivariana, protestas que más de una vez han acabado con amenazas, insultos y agresiones por parte de los opositores presentes en el estado español. En este sentido, hace unos meses más de 100 organizaciones políticas y sociales firmaban un manifiesto contra los intentos de la derecha venezolana de “exportar la guarimba” al estado español (http://www.lahaine.org/mm_ss_est_esp.php/denuncian-que-la-derecha-venezolana)

En este sentido, cabe recordar cómo el pasado mes de mayo un grupo de opositores venezolanos “secuestraba” al público que había acudido al centro: “ Venezuela Diversidad Cultural’ dependiente de la embajada de Venezuela en Madrid para participar en un acto de las víctimas de las Guarimbas. En aquella ocasión, el público tuvo que quedarse dentro del centro hasta las 11 de la noche, ya que la policía les decía que “no podía garantizar su seguridad” si abandonaban el edificio.

Pero el pasado domingo los opositores dieron un paso más al agredir, ya no a un opositor político, sino a un artista que se ganaba la vida en la calle. Kike Hernando es artista y tiene un número de Clown. Como la mayoría de los artistas que actúan en las calles de Santiago de Compostela, Kike cuenta con permiso municipal para desarrollar su función en las calles del Casco Viejo. Esa tarde, Kike tenía permiso municipal para hacer su función en la Plaza de la Platerías, en el Casco viejo de Santiago. Paralelamente, una convocatoria de la oposición venezolana presente en la capital, también llamaba a protestar contra la Constituyente Venezolana en la misma plaza.

Kike, al percatarse de la concentración, habló con varios de los organizadores, comentándoles que el también tenía permiso, hasta las 19:00 horas, llegó al acuerdo con ellos de no empezar su función hasta las 18:30. Hasta ahí todo normal. Kike preparaba su función para empezar a esa hora, y mientras tanto, como es habitual, decenas de personas esperaban en la plaza para ver la función.

En la imagen se observa como cerca de las escaleras están los manifestantes, mientras en el otro lado de la fuente el público esperaba para ver la función.

Cuando llegaron las 18:30 y al ir a empezar su función, los manifestantes le dijeron que “nosotros tenemos permiso hasta las 20h”, a lo que él les respondió que también contaba con permiso, la policía les pidió los permisos a los dos y Kike . Desde las 18:30 hasta las 19:15 Kike hizo varios intentos de comenzar con su función.

Kike se dispone a comenzar la función, inflando un globo para atarlo con forma de corazón, lo que desata la violencia de varios de los opositores venezolanos congregados.

Finalmente, a las 19:15, Kike empezó su función, subiéndose al baúl que suele llevar para sus representaciones, y comenzando a inflar un globo para atarlo en forma de corazón. La reacción de los concentrados fue comenzar a gritarle, y darle patadas al baúl sobre el que estaba subido, ante lo que Kike estuvo a punto de caer al suelo. En declaraciones de Kike a La Haine, el artista nos comenta que la policía se puso en medio, pero mientras, le espetaban a él: “lo que pase ahora es culpa tuya, tú has provocado esto”. Los agentes casi obligaron a Kike a irse de la plaza mientras mostraron su condescendencia con los manifestantes ultraderechistas.

Uno de los agresores, el del polo azul, que pateó el baúl de 
Kike sin que la Policía Nacional interviniera.

Kike nos relata que “no quiero politizar esto, para mí es una cuestión básica de respeto entre personas”. Kike nos comenta cómo no puede entender que “dicen que es una manifestación contra la violencia en su país, pero al final tengo que salir yo corriendo para que no me agredan, me dicen que están luchando contra el hambre en su país, pero no son capaces de ver que el único alimento que yo me voy a llevar a la boca es con lo que saco de estas funciones, me hablan de libertad pero vienen a joderme la mía”.

El artista, ha expresado su opinión sobre los hechos ocurridos el domingo en estas líneas:

“Esta es la voz de un payaso al que enmudecieron con gritos de libertad.

Uno de los oficios mas antiguos de la humanidad, porque la humanidad necesita reir… y hasta hoy en dia… si el mundo se ha convertido en un circo, ¿cual es el lugar del payaso? cuando el mundo solo habla de odio, guerras, “los buenos y los malos”, de “lo mio y lo tuyo”, prohíbe el lenguaje del payaso… prohibe el arte… porque el arte es libre… pero el artista se adapta a los nuevos tiempos, a los espacios, al clima… y no nos tratemos de hippies o pacifistas, que dos ostias nos las merecemos todos, sino de empatia y respeto… no de odio sino de humor… otro idioma… el del payaso, el idioma prohibido.

Si el payaso siempre ha recibido los tartazos y nos hemos reido todos, ahora el mundo se da de tartazos y no se rie nadie… ¿muere? ¡¡no!!… se adapta… año tras año, época tras época… Porque el mundo necesita reír… Nesesita al artista de calle… humilde que primero ofrece su trabajo sin esperar otra recompensa quee poder seguir haciendo su trabajo… seguir haciendo reir”